Por Jorge Raúl Alvarenga Cortez
Hoy en día las armas de fuego han ganado una gran relevancia en el tema de la protección personal, a menudo escucho comentarios hacia las personas que practican algún sistema de autodefensa como el famoso dicho "desde que se inventaron las armas de fuego se acabaron las artes marciales", el ejemplo conocido de muchas personas para explicar este dicho muchas veces no es mas que una película que se haya observado (usualmente es la de "Indinada Johns", donde con un disparo derriba a un artista marcial que lo insita a pelear).
La pregunta es clara ¿teniendo un arma de fuego puede alguien prescindir del uso de otros mecanismos de la autodefensa? O siendo específicos de acuerdo al tema ¿basta con que un agente de seguridad porte un arma de fuego para la autoprotección y la protección de las personas y bienes en general?
Para un agente de seguridad que tiene que resolver cierta situación que amerita el uso de la fuerza, resulta muy fácil desenfundar su arma de fuego y utilizarla como método disuasivo en contra de la persona que va a intervenir, pero ¿realmente funciona? O ¿es la mejor forma de resolver este tipo de situaciones? Es aquí donde debemos poner especial atención al ejemplo que continuación les detallo y les dejo para su reflexión:
Juan es un agente de seguridad privada que trabaja para un centro comercial, un día se encontraba realizando su supervisión de rutina cuando de repente observo a un joven (aproximadamente 1.70 De estatura y rondaba los 18 años de edad) en el estacionamiento forzando la cerradura de un carro, Juan se detuvo a observar desde lejos y bien oculto para asegurarse que no fuera el dueño del coche, en unos segundo se percato que el joven se quitaba la camisa y la enrollaba en su mano para golpear el vidrio del automóvil, en ese momento Juan pidió apoyo a sus compañeros por radio dándoles la ubicación exacta del joven, cuando uno de sus compañeros llego, el joven se encontraba dentro del automóvil extrayendo el equipo de sonido, fue en ese momento que Juan y su compañero decidieron intervenir al muchacho, siendo Juan el que realizo un desenfunde su arma de fuego seguido por su compañero y dando sus voz de alto al joven lo detuvieron y le pidieron que subiera las manos, el joven asustado pidió que no dispararan y dijo que devolvería el equipo y ya, los agentes le pidieron que se diera la vuelta para observar que soportara algún tipo de arma que los pusiera en riesgo, en efecto el joven accedió a los comandos verbales de Juan y mostró sus manos vacías en señal de ausencia de armas, solo les pidió de favor que no lo arrestaran y que no llamaran a la policía, Juan al ver que no llevaba armas decidió acercarse al joven con su arma apuntándole al abdomen y diciéndole que si intentaba hacer algo no dudaría en disparar (lo cierto es que Juan en ningún momento deseaba disparar solo quería intimidar al joven), al acercarse demasiado el joven se dio la vuelta y les dijo a los agentes que no accedería al arresto y que por favor lo dejaran en libertad, a lo que los agentes inamovibles le respondieron un rotundo no y decidieron empujarlo hacia una pared cercana para realizar el arresto, al momento que el joven sintió el contacto físico de Juan, este le desvío la mano con un fuerte movimiento de su brazo, a lo que el agente le responde (siempre con su arma apuntándole) que no se resista o le iría mal, el muchacho preso del miedo evalúa las alternativas de escape y decide resistirse. Los agentes desesperados deciden ir por el de una vez por todas, ya que los estaba matando la presión que estaban siendo sometidos por todas las personas del centro comercial que estaban a la expectativa que "dos agentes no podían agarrar a un simple muchacho que posiblemente no estaba ni en sus cabales".
De pronto el muchacho enloqueció del miedo y tomo la decisión de abalanzarse sobre el agente Juan para arrebatarle su arma de fuego para poder huir del lugar, en efecto cuando el agente se acerco lo suficiente al joven para empujarlo nuevamente este se arrojo sobre el cuerpo de Juan, este reacciono con un disparo justo en el abdomen, el joven tardo unos segundos en pie y luego cayo a suelo" bañando de sangre el parqueo del centro comercial" y a la vista de todos los visitantes (niños, padres, abuelos, familias enteras que buscaban esparcimiento sano y terminaron observando la muerte de un joven delincuente).
Observando y analizando el ejemplo anterior ¿podríamos identificar quien actúo mal o quien actúo bien? ¿Se pudo haber evitado esta tragedia? ¿Juan realizo un buen trabajo? ¿Podría existir otra forma de haber tratado la intervención por parte de los agentes, para que esto no se hubiese dado? ¿La culpa fue del joven o del personal de seguridad?
Raúl Alvarenga Cortez
Capacitador de: Defensa Personal Policial
Seguridad personal
Turismo y seguridad
Artes Marciales
